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Archive for the ‘Teatro’ Category

Bilbao-New York-Bilbao; Elkar argitaletxea

Bilbao-New-York-Bilbao es  un viaje en avión desde la capital vizcaína hasta la ciudad de Nueva York, con escala en Frankfurt.  Ese viaje sirve, en realidad, como soporte para que  Kirmen Uribe retrate la historia de tres generaciones distanciadas en el tiempo pero unidas por un elemento común: su estrecha vinculación al mar.

Anoche, el Teatro Campos fue testigo de las reflexiones en torno a la novela que el propio Kirmen Uribe realizó en una distendida charla mantenida sobre el escenario con el presentador Félix Linares. Se registró un pleno en el patio de butacas, donde la gente escuchaba con especial atención las palabras de la nueva revelación de las letras vascas. No es difícil quedar embelesado por el tono suave de la voz de Kirmen, su ritmo pausado y el contenido profundo y sentido de sus palabras.

El escritor de Ondarroa habló de la autoficción, ese género a mitad de camino entre la autobiografía y la ficción, que está en la base de su primera incursión en la novela. Personajes reales se mezclan con personajes inventados. La necesidad de verosimilitud justifica la presencia de los primeros. ¿Y la ficción? “Es, simplemente, necesaria para novelar”, dice Kirmen. Felix Linares, como hombre de cine que es, recuerda entonces una pregunta realizada a Meryl Streep: “¿Por qué es necesaria la ficción?” le preguntan. “Para contar historias reales”, contesta la actriz.

El alcalde Iñaki Azkuna irrumpe en el escenario para leer su crítica sobre el libro de Kirmen. “Va a ser larga”, afirma. Extensa sí, pero el tiempo pasa rápido mientras resume la esencia del libro de Kirmen con apreciaciones personales que arrancan varias sonrisas entre el público.

La fragmentación de la novela será otra de las reflexiones sobre la que gira la conversación entre Kirmen y Linares, tras la intervención del alcalde. El escritor explica su necesidad de encontrar la forma de narrar una historia de personajes vinculados al mar de un modo diferente al que lo hicieron otros novelistas vascos, como Gabriel Aresti. Y esa búsqueda de un nuevo lenguaje, de una nueva estructura, de un nuevo modo de novelar, se convierte así mismo en eje vertebrador de la novela,  metanovela. “La gente debe saber que los escritores dudamos constantemente”, afirma Kirmen.

Kirmen Uribe

El autor lee varios fragmentos del libro. Se evidencian en su narrativa los orígenes poéticos del ondarrés: la atención al detalle,  la pincelada rápida, el ritmo ágil. Kirmen tiene esa capacidad de extraer de las cosas pequeñas grandes reflexiones sobre el comportamiento de las personas. Arrainek eta zuhaitzek elkarren antza dute. Antza dute uztaiengatik (…) Uztaiak arrainetan legez, gertaera latzak geratu egiten dira gure memorian. Tiene habilidad para la síntesis, para la condensación.

Gari sale al escenario. Canta Zaharra zara Bilbo mientras se proyectan imágenes del Casco Viejo bilbaíno. Kirmen lee otro fragmento y Gari vuelve a salir al escenario: Esperantzara kondenatua. Otro fragmento, el último, y esta vez el propio Kirmen se queda en el escenario, junto a Gari, y se anima a los teclados. Un acto redondo.

Bilbo-New York-Bilbao; Seix Barral (en castellano)

Kirmen Uribe ha recibido el último premio Nacional de Narrativa 2009 por su novela Bilbao-New York-Bilbao. El libro, escrito en euskera, ha sido publicado en castellano por Seix Barral.

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Entrevista con Ginés García Millán

¿QUÉ HARÍAS POR MANTENER TU RABAJO?

Mentir, engañar y robar. Todo vale con tal de mantener el puesto de trabajo. Es lo que plantea la obra ‘Glengarry Glen Ross’, protagonizada por Ginés García Millán, y que recala en el Teatro Arriaga de Bilbao los días 4, 5 y 6 de febrero.

Los actores de la obra Glengarry Glenn Ross

Alguien dijo que el hombre es un lobo para el hombre, y obras como ‘Glengarry Glen Ross’ vendrían a suscribir esa teoría. David Mamet escribió en 1984 esta obra de teatro por la que fue galardonado con el premio Pulitzer. En ella se retrata la competencia feroz e insolidaria entre un puñado de hombres que, en tiempos de crisis, luchan por mantener sus puestos de trabajo. La empresa inmobiliaria para la que trabajan propone una especie de concurso para incrementar las ventas: el mejor vendedor del mes será premiado con un Cadillac, el segundo con un juego de cuchillos. El resto será despedido.

En 1992 James Foley dirigió la versión cinematográfica, con guión del propio Mamet, con un elenco de lujo: Al Pacino, JackLemmon, Alec Baldwin, Kevin Spacey y Ed Harris. Ahora,

Ginés García Millán y Gonzalo de Castro en un momento de la obra

Daniel Veronese dirige en teatro la adaptación española, para la que cuenta con Gonzalo de Castro, recientemente premiado con el Ondas a la mejor interpretación por su papel en la serie ‘Doctor Mateo’, y con Ginés García Millán. Éste último nos explica la idea central de la obra: “Vamos a ver a unos seres humanos en condición de lobos, defendiendo su territorio, y haciendo todo lo que está en sus manos para mantener su puesto y salvar la vida”. Una historia que adquiere una turbadora actualidad teniendo en cuenta la crisis económica que ha azotado al mundo.

García Millán, que ya había trabajado con Veronese en su anterior obra, ‘Mujeres sueñan caballos’, y al que hemos visto en televisión en el papel de Bernardo en la serie ‘Herederos’, encarna en esta ocasión a John Williamson, el jefe de la oficina, un hombre que deberá mantener la sangre fría y no sucumbir a los sobornos de sus empleados. “Le ha tocado el papel de organizar ese sitio y va a hacer lo posible para salvar su terreno y su piel”, explica García Millán, “y para eso deberá hacer cosas que quizá no le gustaría hacer, pero no tendrá más remedio que hacerlas”.

Un día de trabajo es suficiente para ver el descenso moral de estos personajes que serán capaces de mentir, engañar e incluso de robar. Todo vale en esa lucha por la supervivencia. Pero no todos se juegan lo mismo. Para algunos el concurso planteado por la empresa es sólo cuestión de orgullo, otros luchan simplemente por el coche prometido, pero algunos tienen además una familia que mantener. Lo que está claro es que todos quieren, cada uno por sus motivos, ocupar el primer puesto de la lista, y harán lo que sea, esté o no dentro de la legalidad, para conseguirlo.

Kevin Spacey (cuyo personaje interpreta García Millán) y Jack Lemmon en la versión cinematográfica dirigida por James Foley

La obra se divide en dos actos. En el primero, ambientado en un restaurante chino, los personajes hablan, se quejan de la empresa, planean estrategias de venta y se buscan la vida para vender terrenos sin valor a unos clientes cuya situación económica no es mucho mejor que la suya. En el segundo acto, los empleados vuelven a la oficina, y descubren que ha habido un robo y que parte de los contratos de ventas y las “fichas buenas”, esas en las que constan los nombres de los buenos clientes, han desaparecido. La policía se instala entonces en la oficina para descubrir al ladrón y la tensión aumenta por segundos.

Aunque el retrato y la condena a la sociedad capitalista queda perfectamente retratada en esta fábula de David Mamet, se echa de menos en la obra la presencia de personajes femeninos, lo que puede hacer que las espectadoras se sientan al margen de la historia que se cuenta en ‘Glengarry Glen Ross’. “No creo que las mujeres vayan a sentirse discriminadas”, defiende García Millán, “porque los problemas que plantea la obra son problemas de los seres  humanos, independientemente de que estos sean hombres o mujeres. Es un texto inteligente y que interesa de igual manera a hombres y a mujeres”.

Pero a pesar de todo, y sin que el año en que fue escrita sirva como excusa, la obra parece obviar el papel activo de la mujer en la vida económica actual, como si la competitividad y la lucha por el trabajo, incluso aunque ésta sea despiadada e inhumana (igual que la de ellos) no fuera cosa de ellas. La mujer queda así relegada en la obra al papel de esposa que aprueba o rechaza la decisión de compra de su marido, y se la excluye como pieza del engranaje que hace avanzar el sistema, por perverso que éste sea.

En el momento de esta entrevista, los actores se encontraban inmersos en los últimos ensayos de la obra antes de su estreno el 3 de diciembre en Madrid. “Estamos dando pases con amigos y la sensación es muy buena”. Podremos comprobarlo los días 4, 5 y 6 de febrero, en Teatro Arriaga de Bilbao.

El director y los actores hablan sobre la obra en este vídeo en el que también se pueden ver algunas escenas:

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Entrevista con Roberto Álamo

“¿Por qué carajo mi hijo tiene que ser reflejo de Iker Casillas o de cualquiera de la selección española? ¿Qué valores tienen esos chicos, aparte de haber ganado mucho dinero por jugar al fútbol?”

Quedan cuatro días para la inauguración de los juegos Olímpicos de Barcelona. Urtain, aquel mediático boxeador encumbrado por el franquismo, salta desde una ventana y acaba con su vida. Animalario devuelve al ring al púgil vasco en su nueva propuesta teatral, ‘Urtain’, que podremos ver del 26 al 30 de diciembre en el Teatro Arriaga de Bilbao.

Finales de los años 60. España sigue sometida al yugo del franquismo. Las canciones de Raphael y las coplas de Rocío Jurado se erigen en banda sonora edulcorada de la vida de unos ciudadanos adormecidos a fuerza de la coerción de sus libertades. El régimen necesita una limpieza de cara para que Europa le abra sus puertas. De pronto, un boxeador desconocido comienza a ganar todos sus combates, hasta alcanzar la marca récord de 27 victorias por KO. Se trata de José Manuel Ibar, alias el Morrosko de Cestona, imbatible levantador de piedra, que en su nueva carrera como peso pesado adoptará el nombre de Urtain.

Urtain se cuela en las casas de los españoles. Se televisan todos sus combates, protagoniza anuncios de coñac, Franco se fotografía con él. Nace el mito. En 1970 se corona Campeón de Europa de los pesos pesados. Está pletórico, parece que nadie puede acabar con la nueva estrella nacional. Pero 9 meses después, Henry Cooper le arrebata el título. Comienzan a escucharse las primeras sospechas sobre el meteórico ascenso del vasco. Se habla de tongo. Un año después recupera el título, que volverá a perder al año siguiente. Es el final de su carrera como boxeador. Abandonado por aquellos que le habrían utilizado para construir al héroe nacional, Urtain entraría en una vorágine de alcohol y mala vida que le condujo al suicidio el 21 de julio de 1992. Cuatro días después, España mostraría al mundo su modernidad con las olimpiadas de Barcelona. El franquismo era ya sólo una pesadilla lejana. Y sus símbolos, con Urtain a la cabeza, quedaban ya enterrados.

La compañía de teatro Animalario, la misma que organizó la Gala de los Goya de 2003 convirtiendo el acto en un unánime rechazo a la Guerra de Irak, recoge la vida del boxeador vasco en su nueva obra, ‘Urtain’. “La obra cuenta la vida de Urtain, la historia de su subida a los cielos y la caída a los infiernos, y paralelamente cuenta la vida de España en esos años, el momento social que le rodeaba desde que vivió hasta que murió”, resume Roberto Álamo, quien da vida al boxeador en la obra, y a quien hemos podido ver en películas como ‘Te doy mis ojos’ o ‘Días de fútbol’.

‘Urtain’ es un intento de acercarse a un personaje que “desbordaba humanidad”. Es un intento de tratar de comprender las circunstancias que llevaron a un hombre que gozó de éxitos deportivos a acabar con su vida. “Teniendo la vida que tuvo José Manuel uno puede comprender que al final diga, mira, acabo con todo y dejo de sufrir y hacer sufrir a los demás”, reflexiona Roberto Álamo.

Alrededor de un cuadrilátero los espectadores asisten a los episodios más importantes de la vida de Urtain. El drama planteado por Animalario se carga de tensión desde el primer minuto. “De hecho la obra comienza con el suicidio de José Manuel. Se tira por la ventana en la escena uno”, revela el actor.  A partir de ahí, el tiempo comienza a correr hacia el pasado. “Porque la historia va hacia atrás, es decir, empieza en su suicidio y va hasta su nacimiento”.

Viniendo de una compañía que en el año 2003 se atrevió a presentar en los escenarios ‘Alejandro y Ana. Lo que España no pudo ver del banquete de la boda de la hija del presidente’, una obra que tomaba como punto de partida la boda de la hija de Aznar para criticar el gobierno de aquel momento, la denuncia política no podía faltar tampoco en esta nueva propuesta. “La obra transmite la idea de que no debe haber hombres que se aprovechen de otros hombres. Es un delito que los gobiernos se aprovechen de hombres y de mujeres tan impunemente como hicieron con José Manuel Ibar”. El franquismo necesitaba a alguien que encarnara la imagen del ganador, del hombre invencible, alguien capaz de transmitir a aquella España de represión la idea de que el país podía equipararse con cualquier otro país europeo que gozaba de todas las libertades. Urtain se convierte así en una marioneta a cargo de unos hombres que se encargarían de mitificarlo, para después robarle y abandonarle. En la obra, se oye el lamento del personaje “estoy en el boxeo porque me da dinero, pero amarlo no lo amo. Yo amaba levantar piedras, amaba mi vida en el campo. Qué hecho yo para que todo lo que hago sea tan sucio”.

¿Estamos ya a salvo de esos oportunismos? “Actualmente también se ha hecho con la selección española de fútbol. Se ha cogido a unos chavales y nos los han presentado como si fueran dioses. Pero yo me pregunto, ¿por qué carajo mi hijo tiene que ser reflejo de Iker Casillas o de cualquiera de la selección española? ¿Qué valores tienen esos chicos, aparte de haber ganado mucho dinero por jugar al fútbol? Yo no he visto que sean un espejo donde mirarse, un espejo de tolerancia, de poesía, de amor, de solidaridad, de comprensión. Sin embargo nos quieren hacer pensar que son dioses”.

La obra va más allá de interpretaciones reduccionistas a las que fue sometida la muerte de Urtain por los medios de comunicación. En el escenario se parodian, siempre con un poso de tragedia y amargura, los tópicos con que la prensa del momento recogió la noticia de la muerte de Urtain. Diferentes actores teclean simultáneamente en máquinas de escribir imaginarias mientras corean agudos y vacíos titulares: “Urtain fue un juguete roto”; “el combate más duro para él fue el combate de la vida”; “el más peligroso de sus adversarios fue él mismo”. Pero Roberto Álamo insiste, “se trata de llegar al alma de José Manuel Ibar”.

Las críticas son unánimes al catalogar ‘Urtain’ como una de las mejores obras de teatro que se han representado en España en los últimos años. “La mejor crítica es ver a muchísima gente emocionada, personas que me esperan a la salida, con ojos lluviosos, y simplemente me dan un abrazo y me dicen, gracias por hacer lo que haces”.

El director, Andrés Lima, y Roberto Álamo hablan sobre ‘Urtain’ en este vídeo en el que podemos ver imágenes de la obra.

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