Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Uncategorized’ Category

PUBLICADO POR (12/07/2010)

El cine recupera la figura del cantante Serge Gainsbourg, donjuán grotesco y cínico provocador

Serge Gainsbourg fue pintor, cantante, compositor, cineasta y azote de la moral burguesa

Gainsbourg el feo, el irreverente, el dandi maldito de la ‘chanson’ francesa viene dispuesto a conquistarnos veinte años después de su muerte. Su arma de seducción es esta vez un ‘biopic’ (‘Gainsbourg. Vida de un héroe’, de Joann Sfar, estrenada el pasado fin de semana), que narra los años centrales de su carrera artística, vertebrada por su afición a la bebida, los cigarrillos ‘Gitanes’ y las mujeres bonitas. El ‘mènage á trois’ de su adicción. El día de su muerte, ‘Liberation’ resumió las andanzas de este insolente embaucador con un clarividente epitafio: «Había bebido demasiados cigarrillos».

Trovador de lo erótico, ‘enfant terrible’ hasta el último de sus días, Serge Gainsbourg ondeaba la bandera de la provocación. Su país no le perdonaba las constantes transgresiones del género patrio, la ‘chanson’, que tenía por aquel entonces en una atormentada Édith Piaf a su máxima representante. Pero lo que realmente no toleraban sus paisanos era que aquel hombre poco agraciado, narigudo y con orejas grandes conquistara a las mujeres más bellas del país. «La fealdad tiene algo superior a la belleza: dura más», respondía él con cinismo arrogante.
Quizá no fuera un gran cantante, pero supo aprovechar sus limitaciones haciendo del canto susurrado su mayor atractivo. No obstante, sus éxitos los cosechó componiendo para otros, principalmente otras, con canciones que traspasaban los límites de lo políticamente correcto.
Firma hits musicales como ‘Poupée de ciré, poupe de son’, que, interpretada por una jovencísima France Gall, gana Eurovisión en 1965 y suena hasta en Japón. Amante de los dobles sentidos, su primer escándalo tuvo como protagonista a la propia Gall. En 1966, Gainsbourg compuso para ella ‘Les sucettes’, una inocente historia sobre una niña a la que le gusta chupar piruletas y que escondía, en realidad, una oda a la felación. Gall debía de ser la única persona en Francia que no comprendía el verdadero significado, lo cual alimentó aún más la polémica. Gainsbourg aprendió rápido que el escándalo sería su trampolín a la fama y desde entonces lo cultivará. En 1963 se gana el aplauso de la crítica con ‘Gainsbourg Confidential’. Sin embargo, apenas vende 1.500 discos. Volverá a echar mano de la polémica para seguir en el punto de mira.
Las más bellas
‘Je t’aime… moi non plus’, ese orgasmo femenino hecho canción, le hizo ganarse la enemistad de países como España o Suecia, que prohibieron su radiodifusión, mientras en Francia se quedaron con la versión más recatada. Paradójicamente, se convirtió en número uno en las listas inglesas. Su aire de canalla elegante le propició romances con las mujeres más bellas del momento. Brigitte Bardot, Catherine Deneuve y Vanessa Paradis visitaron sus sábanas, pero fue con la actriz y cantante inglesa Jane Birkin con quien mantuvo su relación más sólida.
A partir de los 80, el lado gamberro va ganando terreno, y Gainsbourg crea a Gainsberre, alter ego barbudo, desaliñado y crápula irremediable. Abandonado ya por Birkin, se pasea por los platós televisivos borracho y con ganas de bronca: quema un billete de 500 francos como protesta por la subida de impuestos; grita a Withney Houston «¡I want to fuck you!». Gainsbarre ensombrece a Gainsbourg, víctima ya de su propia creación.
Su salud se resiente de los excesos. Comparte los últimos años con la modelo Bambou, para la que vuelve a componer y con quien tendrá otro hijo. El 2 de marzo de 1991, los bomberos le encuentran tumbado en la cama de su casa, en el 5 bis de la Rue Verneuil, víctima de un paro cardíaco. Su tumba en Montparnasse es hoy un lugar de culto donde miles de fieles honran a su ídolo con flores, poemas y cigarrillos Gitanes.
JE T’AIME…LAS MUSAS DE GAINSBOURG:
1. BRIGGITE BARDOT, un tórrido romance:
Mantienen un intenso idilio de tres meses a finales de 1966. Bardot le pide que escriba «la canción de amor más bella del mundo». Nace ‘Je t’aime… moi non plus’. Pero Gunter Sachs, marido de B.B., paraliza su salida al mercado y precipita el fin del romance. Gainsbourg, abatido, guarda la composición y la hace pública en 1986.
2. JANE BIRKIN, un ardiente noviazgo:
Gainsbourg y Birkin se conocen en el rodaje de ‘Slogan’, en 1967. Al principio él no la soporta, pero acabará siendo su amor má

s constante. Vuelve a grabar con ella ‘J t’aime… moi non plus’, un diálogo a base de gemidos que reproduce un encuentro sexual y que terminará conviertiéndose en el himno erótico por excelencia. Birkin se instala junto a su hija Kate (fruto de su relación con el compositor John Barry) en la casa que Gainsbourg había comprado para B.B. en la Rue Verneil, decorada íntegramente de negro, a imitación del hogar de Dalí en Montmartre. Tienen una hija, pero Gainsbourg cada vez bebe y fuma más y ella no aguanta sus excesos. Se separan en 1980.

3. CHARLOTTE GAINSBOURG, un simulado incesto
Nace en 1971, fruto de la relación de Gainsbourg con Jane Birkin. En 1986 rueda a las órdenes de su padre ‘Charlotte for ever’, en la que se incluye la canción ‘Lemmon incest’, interpretada por padre e hija en parecidos términos al ‘Je t’aime’. Vuelve a desatarse la polémica. Heredera del carisma paterno, ella gana la Palma de Oro en Cannes en 2009 por ‘Anticristo’, de Lars Von Trier. Acaba de editar ‘IRM’, disco producido por Beck, y es imagen de la última fragancia de Balenciaga.

:

Read Full Post »

Lady Facebook

Publicado por (6/07/2010)
Lady Gaga sabía lo que se hacía cuando tituló su primer álbum como ‘The fame’ (La fama). Visionaria o calculadora, probablemente ambas cosas, lo cierto es que la nueva reina del pop ha protagonizado una carrera meteórica que le ha llevado en apenas dos años a batir todos los récords de popularidad: acaba de proclamarse la persona viva con la mayor legión de seguidores en Facebook (sólo superada por Michael Jackson) y por encima del mismísimo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.
No es su única plusmarca. El vídeo del single ‘Bad romance’, de su segundo disco ‘The fame monster’, supera hoy los 230 millones de reproducciones en YouTube y es ya el más visto de la historia. La prestigiosa revista ‘Time’ la considera una de las personas más influyentes del mundo, Armani se inspira en ella para su colección primavera-verano 2011 y ‘Vogue’ incluye su nombre en la lista de las 58 mujeres mejor vestidas del año.
Stefani Joane Angelina Germanotta se hace llamar Lady Gaga en honor a un tema de Queen, ‘Radio Ga Ga’. Y, guste o no, es la chica de moda. Ha hecho de la provocación su seña de identidad y su mejor arma para engordar su propio marketing. Lejos de responder a los cánones de belleza aceptados, ha sabido sacar provecho de su aspecto andrógino, alentando polémicas sobre su bisexualidad o su naturaleza hermafrodita. La controversia se ha visto avivada recientemente por la publicación de unas fotos de la edición japonesa de la revista ‘Vogue’, en las que se ve a un hombre que guarda un asombroso parecido con la diva del plexiglás. La propia revista alimenta la polémica al anunciar que no revelará la verdadera identidad ‘del’ modelo hasta el 10 de septiembre.
Pero la veloz ascensión al Olimpo de la fama de la cantante neoyorquina no ha sentado bien a la otra reina del pop. Madonna parecía haber aceptado su sucesión en el trono cuando el pasado octubre protagonizó junto a Lady Gaga unsketch en el popular programa de humor ‘Saturday Night Live’: en clave de humor, las dos ‘reinas’ se enzarzaban en una pelea que acababa con ambas rodando por el suelo y tirándose de los pelos. Pero el buen rollito entre ellas parece haber llegado a su fin. Madonna no perdona la enorme similitud que el tema ‘Alejandro’ guarda con su ‘Like a prayer’ y ha sacado el hacha de guerra.
Otro que parece no asimilar el éxito de la extravagante estrella es su ex novio y primer productor discográfico, Rob Fusari, que reclama a la cantante 30 millones de dólares por considerarse artífice de gran parte del éxito de su carrera. Según la demanda presentada por el abogado de Fusari «él la descubrió. Fueron sus canciones y sus contactos gracias a los que Lady Gaga consiguió su primer contrato con una discográfica».
Fusari se atribuye también el nombre artístico de Stefani Joane, asegurando que él siempre la recibía en el estudio con la canción de Queen, y que fue también él quien la bautizó con el alias que hoy recorre el mundo por Internet.
ITZIAR ARTETXE

Read Full Post »

Las relaciones de pareja se fundamentan en el amor romántico, un modelo que ensalza el sufrimiento y, según algunos expertos, propicia la violencia de género

Culpo a Disney de mis altas expectativas en cuanto a hombres es el nombre de uno de los grupos más populares de la red social Facebook. Tiene más de 345.000 seguidores (19/5/2010). Esa declaración aparentemente intrascendente esconde una cuestión de hondo calado: la influencia de los productos culturales en la consolidación del modelo de amor romántico y la irremediable frustración a la que conduce.

“El amor se nos vende como un estado permanente e ideal con el que alcanzar la felicidad. Expectativas desmesuradas y ansias de perfección nos mantienen buscando el ideal sin conseguirlo”. Coral Herrera Gómez es doctora en Humanidades y está a punto de publicar el libro La construcción sociocultural del amor romántico. Es autora, además, de la web especialistaenamor.com.

Se aprende a amar de acuerdo al ideal del amor romántico construido en el siglo XIX. Este invento se ha implantado ynaturalizado en el mundo occidental gracias, entre otras cosas, a la literatura y al cine. Cuentos populares y películas made in Hollywood transmiten un modelo de amor basado en la idea de que cuantos más obstáculos y problemas atraviesa una relación, más auténtica es la historia de amor.

Pero el amor romántico no afecta del mismo modo a mujeres y a hombres. “El romanticismo es un producto de la cultura patriarcal”, explica Herrera Gómez. “El hombre joven tiene un rol de animal salvaje. Vive aventuras, huye del compromiso, disfruta de las mujeres. Una vez casado, se le asigna el rol de protector. La mujer ejerce un rol pasivo, esperando a que llegue el príncipe azul que le otorga identidad y colma su vacío existencial”. (Leer entrevista completa).

Sin embargo, no todo son beneficios para el hombre. “En ese papel activo está la trampa”, matiza Josetxu Riviere, encargado de cuestiones de Género, Igualdad y Masculinidades en la consultoría Aizak y autor del artículo Los hombres, el amor y la pareja. “La imagen de conquistador puede ser altamente frustrante para el hombre. Tiene que tomar la iniciativa, conquistar, enamorar, ser un campeón. Y eso crea frustración cuando no se responde al modelo ideal”.

En 2009, casi el 50% de las víctimas mortales por violencia de género tenían menos de 35 años, según un informe del Consejo General del Poder Judicial. El Área de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía del Ayuntamiento de Bilbao, a través de su Guía para mujeres, advierte que “la ilusión desmedida en el amor facilita la pérdida de visión ante situaciones con aparentes muestras de amor pero con verdaderas situaciones de abuso y desigualdad”. El consistorio bilbaíno ha puesto en marcha una web dirigida a jóvenes (geubiok.com) para debatir sobre las relaciones de noviazgo y prevenir la violencia de género. Colabora Irati Fernández Pujana, autora de la tesis El mito del amor romántico como factor de riesgo de la violencia de género en la pareja.

Read Full Post »

Doctora en Humanidades y especialista en Teoría de Género

CORAL HERRERA GÓMEZ

“En los cuentos los hombres representan lo positivo, el progreso, la superación de obstáculos; las mujeres son recompensas a esos triunfos, piezas de caza”.

Corla Herrera Gómez

La literatura y el cine han contribuido a imponer en Occidente el ideal del amor romántico, un modelo que reserva papeles distintos a hombres y mujeres. Coral Herrera Gómez lleva años estudiando la configuración de ese modelo y está a punto de publicar el libro ‘La construcción sociocultural del amor romántico’. Autora también de la página especialistaenamor.com, explica qué esperan del amor hombres y mujeres.

¿El amor es una utopía?

La posmodernidad es una etapa marcada por la insatisfacción permanente. El hambre de emociones intensas nos condena a la frustración. El amor se nos vende como un estado permanente e ideal a través del cual llegar a la felicidad total. Es un refugio en el que mucha gente busca la “salvación” individual. Al ser un ideal, la realidad no hace sino frustrarnos. Cuantas más expectativas nos hacemos en torno a nuestra pareja ideal, más sufrimos y más nos desencantamos. Idealismo y realismo son polos opuestos.

¿De dónde nace ese ideal?

El romanticismo es un producto de la cultura patriarcal. Es un fenómeno que comenzó en el XIX con la venta masiva de novelas románticas  y que consolidó el cine de Hollywood, y ahora también la industria de Bollywood. Se ha expandido por todo el planeta, como una epidemia cultural.

¿Qué rol asigna el amor romántico a los hombres?

A los hombres jóvenes se les concede el rol de animal salvaje. Su función es vivir aventuras y tratar de huir del compromiso pero disfrutando de las mujeres. Una vez casado, al hombre se le asigna un rol protector con su familia, es la cabeza pensante.

¿Y a las mujeres?

Se nos asigna un papel doble. Por un lado están las cazadoras de hombres, representadas como voraces e insaciables porque sienten deseo propio y buscan formar una pareja con un hombre que las satisfaga y las mantenga. Por otro lado están las que ejercen un rol pasivo, encerradas en casa esperando a que llegue el príncipe azul que le otorgará una identidad y colmará su vacío existencial.

¿Siguen ellas soñando con el príncipe azul?

Las mujeres a menudo asumen que son menores de edad que precisan de cuidados constantes. Antiguamente las mujeres solo podíamos ascender en la escala socioeconómica a través del matrimonio: las mujeres no podían abrir una cuenta bancaria sin sus padres o maridos. Por eso siempre deseaban que un hombre les otorgase el papel de adultas y les permitiese tener presencia social en los actos públicos de su esposo. Ese deseo mitifica la figura masculina a ojos de las mujeres, que buscan en ellos protección, placer y cariño, seguridad, estabilidad y sobre todo, felicidad. Aunque después su vida conyugal sea un infierno.

¿Y ellos, quieren ser príncipes azules?

El amor es cada vez más importante para los hombres, pero han sido educados para no renunciar nunca a su libertad. Muchos de ellos huyen del amor porque tienen miedo a ser dominados por la mujer. Si pensamos en la figura tragicómica del calzonazos nos damos cuenta del terror masculino al poder femenino. Es lo que probablemente impida a los hombres tener relaciones igualitarias. Las mujeres hemos sido representadas tradicionalmente como devoradoras insaciables.

¿Quién sufre más por amor?

Todos sufrimos con la misma intensidad. Las mujeres tenemos más herramientas para expresarlo y comunicarlo: dominamos el lenguaje de los sentimientos y podemos desahogarnos con amigas y amigos. El tradicional hermetismo de los hombres les lleva a padecer el sufrimiento en silencio, porque les cuesta más tener conversaciones íntimas en las que muestren su vulnerabilidad.

¿Están los hombres desorientados ante la mayor independencia de la mujer?

Hay autores que hablan de la crisis de la masculinidad. El macho ibérico está en decadencia y es ridiculizado en la televisión. Además, el proceso de independencia de las mujeres está siendo arrasador para algunos: han sido educados para entender que el papel de las mujeres es cuidarlos y asistirlos; les choca que su compañera gane un sueldo superior al suyo. Las técnicas de reproducción asistida también les quita su importancia, porque una mujer puede procrear sola gracias a la tecnología, sin necesidad de tener pareja.

¿Cuál es el aspecto del amor romántico que más perjudica a los hombres?

La cultura patriarcal ha enseñado a los hombres a ser fuertes, valientes, violentos, protectores. Tienen que defender a su familia, trabajar deslomándose para mantenerla y lograr el éxito en su vida profesional. Los hombres de verdad tienen que ser viriles, con un apetito sexual devorador, y se les reclama que cumplan en la cama siempre, como si fueran máquinas perfectas de erección y eyaculación. Hoy los hombres antipatriarcales quieren deshacerse de estos imperativos culturales y reclaman el derecho a ser sensibles, pacíficos, a relacionarse de otra forma con las mujeres, en un plano de igualdad, de respeto mutuo, de generosidad y comunicación.

¿Transmiten los cuentos tradicionales un esquema machista basado en el ideal del amor romántico?

La representación de las mujeres como seres inferiores, débiles, pasivos, miedosos, o malévolos (las madrastras de Blancanieves y de Cenicienta) que viven esperando ser las elegidas, ha hecho mucho daño a la autoestima de las mujeres. Las mujeres de los cuentos se conforman y esperan. Los hombres representan lo positivo, el progreso, la mejora, la superación de obstáculos, la valentía, la capacidad de luchar, la fuerza y la nobleza del espíritu, porque se embarcan en misiones heroicas para restablecer la justicia, y eso les da sentido a su vida y un lugar en el mundo. Las mujeres son recompensas a esos triunfos, como lo son las piezas de caza.

¿Habría, entonces, que prohibir su lectura en las escuelas?

Hay que empezar a crear contenidos en los que las mujeres sean protagonistas de su vida, donde se reflejen los valores positivos y las habilidades femeninas.  Se trataría de poner al revés esos cuentos, aprovecharlos para que el alumnado analice esos estereotipos sexistas, no sólo en los cuentos tradicionales, sino también en los anuncios publicitarios, los programas de televisión, los videojuegos, las películas.

¿Se pude superar el modelo del amor romántico?

Va evolucionando, pero cada vez es más consumista, más cerrado en sí mismo, más idealizado. En la posmodernidad el ego es narcisista y miedoso. El amor entre estos egos está preñado de otros intereses que nada tienen que ver con el amor: acumular bienes, aparentar, pagar hipotecas a medias, vivir en sociedad. El modelo de amor ideal es aquel que no está basado en la necesidad ni el miedo a la soledad. Un amor exento de ansias de exclusividad, un amor libre en el que no existiese el concepto de propiedad privada.

Read Full Post »